Pabellón de La Fama Del
​Deporte Puertorriqueño
La Futura Estrella



​​​Quiero gritarlo con ganas, que se enteren mis amigos: ¡que ya mi mujer es madre y yo padre de un hijo! Pesó… no se cuántas libras según el doctor me dijo, y es más grande y es más fuerte que ningún recién nacido. Y hay algo más que se nota, (además del parecido) ¡Que tiene las manos grandes y el cuerpo bien formadito!

Lo veré como a Rubén, en los grandes circuitos, ganando en Serie Mundial el encuentro decisivo. Lo veré como a Luyanda en unos Juegos Olímpicos rompiendo todas las marcas que se han establecido.

Lo veré dentro de un ring como un tigre enfurecido, conquistando campeonatos como Calos, Chegüi y Sixto: lo veré como a Ciquí en la Liga del Castillo, una estrella en béisbol otra estrella en atletismo.

Lo veré como era Onofre y como Hiram Bithorn ha sido… Igual que era Batting Rosa y Pete Martin y Fabito. Igual que han sido los grandes que nuestra tierra ha tenido: ¡Campeón de campeones y gloria de Puerto Rico!

Será Pitcher como Iglesias, Cátcher como Florentino; Jonronero cual Pete Santana con un brazo como Tingo, a lo Guzmán mete líneas las coge a lo Millito. Mete cestas a lo Argüello y arbitra como Pablito, valiente como Koli Kolo y lo Montañez, agresivo.

Futbolista a lo Estarellas y otro Tonós en los brincos. Veloz como Eugenio Guerra. Resistente como Isidro. Corre como Beitía y como Nicasio Olmo, el de Arecibo. Dando jaque a lo Cintrón; levantando a lo Faustino.

En voleyball es un Facundo y otro Limardo en hipismo. Tira bolos a lo Navia y tira balas a lo Andino. Juega gallos a lo Storer y el tenis como a Don Tito. Versátil como Manuel Ángel y otro Don Rafa en ciclismo.

María le enseña esgrima y Rebeca el atletismo, para ganar campeonatos y medallas en racismo… y como Cholo García desde el centro del montículo le tira un juego sin hits al mejor de los equipos.

Hace parques a lo Ferry y lo Keelan deportismo. Su promotor; Tony Luciano. Jaime Annexy, su padrino Manolín su capitán y su apoderado es Pipo… ¡Y el Fanático borincano es quien aplaude a mi hijo!

De él escriben ya Don Pepe y el leñero de Trujillo. Luis Progress quema su pólvora elogiando su heroísmo, y nuevo bambino afirma Eddie Collins ha surgido, comparándolo a Perucho en el uso del barquillo…

Lo quiero ver en los hombros de un público enardecido que, ovación, lo va convirtiéndolo en ídolo. Será el atleta del año, por el publico escogido, en todas las competencias en que haya competido.
Y cuando compita fuera de su terruño nativo. Defendiendo los colores y nombre de Puerto Rico, al regresar a la patria en un héroe convertido, que lo reciban con flores, con música y con gritos

Y cuando llegue el momento con su deber ya cumplido, de colgar sus uniformes y anunciar su retiro, que tenga entre sus trofeos, sus medallas y sus títulos, el recuerdo de la gloria que le ha dado Puerto Rico.

Pero… presiento en el alma lo que le espera a mi hijo: lo que esta escrito en el libro de eso que llaman destino. Le dará lo que los grandes que nuestra tierra ha tenido; ¡mucha gloria en el presente, ya su pasado el olvido!

Se olvidarán de sus glorias y se olvidarán de sus títulos como se olvida a Clivilés y se olvidó a Manolito. Como se olvidará a Tite Arroyo y se ha olvidado a Nino. Que aquí es grande el que vence no el que una vez ha vencido.

Si acaso fuera algún día, porque quiere a Puerto Rico, a reverdecer laureles bajo el Pabellón Olímpico, le gritaran que es viejo que hace ya un papel ridículo. Que no fue nunca una estrella y ¡ahora tampoco lo ha sido!

Para aquel que es un fanático sólo existe el fanatismo no por el que es campeón… ¡no por aquel que lo ha sido por el que es vencedor… y nunca por el vencido, a los ganadores gloria;… Desprecio para el retiro.

Por eso, tierra borincana, de aquí se alejan tus hijos. Porque gozas sus conquistas y las pagas con olvido. Por eso se fue Caratini y Fogonero se ha ido. Por eso se marcho lejos la gloria que es nuestro Sixto.

Y del fondo de mi alma sale “por eso” ese grito: ¡No!... ¡No quiero que sea atleta el hijo que me ha nacido! Que no conozca la gloria si han de pagar con olvido, cuando su pelo esté blanco y sus músculos dormidos

Que sea fanático, si más con otro fanatismo: ¡el de honrar a quien dio gloria al deporte en Puerto Rico! Que se honra quien honrara al que a la patria le dio brillo no soló en la hora presente sino en los tiempos perdidos.

¡Todas son glorias gigantes que han honrado ha Puerto Rico! los de hoy, los de antaño, los que son los que han sido. Será el deporte más grande y  más noble el fanatismo, cuando honremos el pasado en el templo de los siglos.

Recién nacido que estás en tu cunita dormido, recia estampa de mi raza en mi Borinquén nacido, consagra a tu vida entera sin omitir sacrificios, ¡a cantar como un juglar la gloria de tiempos idos!

¡Honra esos viejos atletas, mal pagados con olvido, que el eco de sus hazañas resuene trémulo y vivo y prende una estrella de oro, como un florón encendido, ¡y al alma de esos titanes, atletas de Puerto Rico!...